YOSI OCHA – Un refugio en la selva

 

El viaje a Yosi Ocha

Yosi Ocha se encuentra dentro del Parque Nacional Allpahuayo Mishana, en las profundidades de la selva amazónica, a unos 20 km al sureste de la ciudad de Iquitos. El viaje a Yosi Ocha desde el aeropuerto de Iquitos (hora y media en «motokar») ya en sí es una aventura durante la cual uno puede ir tomando consciencia de dejar atrás el gris del cemento de cualquier urbe conocida, a la vez que va entrando en el verdadero pulmón del planeta.

Existe un ecosistema muy diverso en esta magnífica parte de la selva que incluye una importante cantidad de palos maestros, majestuosas enredaderas de tallas y formas impresionantes, una vida silvestre variada (monos, iguanas, tucanes, etc.) y arenas blancas distintivas que caracterizan a esta región tan especial. La propiedad de Yosi Ocha, de más de 5 hectáreas, está atravesada por arroyos de agua rojiza que contribuyen aún más a la belleza incomparable del lugar. Leer más...

Desde Yosi Ocha y tras un paseo de 30 minutos a lo largo de los caminos de la jungla se llega al río Nanay, que se eleva en las montañas de Ecuador y se une al Amazonas en Iquitos. A diferencia del el río Amazonas, es completamente seguro nadar en el Nanay. Pero uno debe tener en cuenta que cualquier excursión fuera del centro, solo debe realizarse con el conocimiento del chamán quien debe hacer el pertinente ritual de protección, especialmente para quienes están recibiendo tratamientos, ya que son más vulnerables a todo tipo de energías. Si desea realizar un excursión durante su estadía, podemos organizar visitas a las reservas locales de vida silvestre, como la Granja de Mariposas «Pilpintuwasi» y el orfanato de animales («Isla de los Monos»). 

 

La Maloca Ceremonial

Dentro de la cultura Shipibo, la maloca es la casa comunal ancestral destinada a las ceremonias y rituales, característica también en las diferentes tribus del Amazonas. Tradicionalmente ha sido concebida como un espacio sagrado, es a su vez el útero de la madre tierra, la casa del sol y de la luna. En ellas se celebra todo tipo de acontecimientos, cada noche se reúne gente de todos los niveles sociales, se recrea la vida, se comparte el consejo, se cura el corazón y el espíritu, y se sanan colectivamente los males de toda la comunidad a través de la palabra, el canto y el baile. También es el espacio en el cual se transmite el conocimiento entre generaciones, se enseña el trabajo, se planifica y organiza, se legisla e imparte justicia. Es símbolo de abrazo y de afecto.

La maloca de Yosi Ocha tiene 12 metros de diámetro y hay espacio para alojar cómodamente a 30 personas en ceremonias. Ha sido levantada a pocos metros de la entrada al bosque donde se encuentran los palos maestros. Se trata de una estructura circular que requiere unos métodos de construcción característicos que, según las leyendas, han sido enseñados por los espíritus a los primeros constructores con el fin de no olvidar su procedencia sagrada.  Leer más...

 

Tiene la particularidad de haber nacido a partir de una visión de Mercy, la mujer del Maestro Heberto, en un momento en el que el Maestro se encontraba de gira haciendo ceremonias por Europa. En esta visión, los espíritus le dicen a Mercy que puede conectarse con el mundo espiritual a través de la música y le enseñan a establecer esa conexión a partir de diferentes sonidos. Ella vio cómo una luciérnaga se introducía en sus ojos y a partir de allí, vio una gran maloca, era la cabeza de una tortuga. Luego la invitaron a ver en el interior y allí se encontró a Heberto cantando ícaros. Le dijeron que esta maloca sería la puerta del canal por donde entrarían los espíritus de los onanyas y los Merayas ancestrales.

Mercy les preguntó cómo sería la protección de este espacio y ellos le dijeron que en ese lugar había una conexión con los hombres rayo, los hombre trueno y también con los “simpiras”, que son seres que habitan el espacio sideral, tienen un brazo normal y otro de siete metros de largo y que, además, están conectados con los tigres negros. Posteriormente le mostraron doce clases de espíritus alrededor de esa maloca. Todos ellos ya habían habitado ese espacio y serían los responsables de su protección. Ella preguntó dónde estaba construida y una luz en forma de colibrí la guió. Enseguida reconoció el lugar, era Yosi Ocha, entonces el colibrí le dijo que tenía que buscar una piedra de color gris la cual sería el centro de la maloca que debía construir en ese lugar.

Mercy no le dijo nada a Heberto de su visión y encargó la construcción de la maloca tal como se la habían enseñado los espíritus. Cuando Heberto regresó de Europa ya estaba casi terminada y entonces hizo su primera ceremonia allí. Efectivamente percibió todas las energías que se le habían revelado a Mercy en su visión. El Maestro Heberto siempre ha sentido allí gran facilidad para conectar con los ancestros Merayasy también con los espíritus de las plantas y de los animales.

La Pisicina de aguas rojas

Yacumama, la Madre Agua, es un espíritu muy presente en nuestros rituales con quien conectamos cada día durante los baños de limpieza de plantas y flores y también al concluir muchos rituales con el fin de limpiar todas las energías que se han removido en los mismos. En los rituales de agua, se trabaja en la limpieza del aura y en la conexión con Yacumama y con los otros espíritus acuáticos con el fin de recibir sus energías que promueven una vida larga y saludable.

Nuestro centro tiene la fortuna de ser atravesado por un río de aguas rojas, el color de su agua se debe a los componentes que extrae de las plantas de la selva convirtiéndolo en una poderosa medicina. Tenemos dos piscinas naturales en las que nuestros visitantes se bañan cada día durante sus trabajos o simplemente en sus momentos de ocio disfrutando de las bondades del clima tropical.

La Casa de Hamacas

La casa de hamacas es un espacio de relax y descanso muy acogedor, especialmente apreciado por nuestros visitantes como un refugio para la lluvia en el que, a la vez, pueden compartir y socializar con otros pasajeros.  Está construida utilizando los métodos propios y materiales de la Amazonía, lo cual uno puede apreciar mientras se balancea suavemente en la hamaca y conecta con en el significado de la vida y otros temas similares que le vienen a uno a la mente después de una noche de Ayahusca.

Este hermoso espacio es de uso polivalente y puede transformarse totalmente a lo largo del día, según las necesidades, convirtiéndose en una sala de exhibición con fascinantes pinturas y arte Shipibo hecho por miembros de la familia, en un spa donde el Maestro Heberto o una de sus hermanas practican masajes, o también en una sala de reuniones en la cual los pacientes comparten sus experiencias en las ceremonias junto al Maestro Heberto. La casa de hamacas tiene electricidad y está disponible las 24 horas del día.

El comedor

La cocina comedor es amplia, tiene capacidad para 30 comensales y está abierta las 24 horas. Tiene electricidad, una nevera que pueden utilizar los visitantes y siempre hay agua caliente e infusiones a su disposición. Nuestro equipo de cocina, a cargo de Rubén, prepara cada día desayuno, almuerzo y cena. En las comidas se utilizan solamente carnes blancas (pollo y pescado de la zona), huevos y gran variedad de frutas, verduras y hortalizas, legumbres y cereales, a fin de lograr una dieta completa y variada para la mayor cantidad de paladares posible, siempre teniendo en cuenta las restricciones de la dieta de Ayahuasca y otras plantas de poder que se dietan en el centro. Si una persona necesita seguir un régimen alimentario estrictamente vegetariano, vegano o tiene algún tipo de intolerancia, nos lo puede comunicar y haremos lo posible para satisfacer su necesidad.

Los bungalows

Tenemos bungalows individuales y compartidos, todos están construidos ecológicamente utilizando materiales de la zona, los muebles incluidos. Cada cual tiene su baño y ducha privada. Tienen amplias ventanas con mosquiteros siguiendo el estilo de construcciones de la Amazonía peruana. Las camas también tienen mosquiteras para una mejor protección frente a los insectos. Hay bungalows que se encuentran repartidos entre el comedor y la maloca, pero para quienes desean estar más aislados, también tenemos bungalows privados en una zona de jungla más densa en la parte trasera de la propiedad.

La tienda de artesanías

Sabemos lo difícil que es despedirse de Yosi Ocha, la tienda es el lugar obligado para visitar antes de partir y donde encontrar un pedacito de corazón de nuestro refugio en la selva, para llevarse de recuerdo. Tenemos collares de ayahuasca y de huayruro, pulseras de mostacillas y gran variedad de tejidos visionarios con diseños Shipibo. También ofrecemos una amplia selección de elementos ceremoniales como pipas artesanales, rapé, aplicadores de rapé, San Pedro en polvo, preparados de ayahuasca en sólido, kambó, tabaco tradicional (mapacho), Agua de Florida y otros perfumes de limpieza, colonias especiales de magnetismo para el amor y bolas mágicas diseñadas y magnetizadas por el Maestro Heberto.

El bosque

Desde diferentes puntos del centro, distintos caminos conducen a zonas densas de la selva con una invaluable variedad de vegetación. Estos bosques tienen la particularidad de alojar un número importante de palos maestros, como Renaco, Wimba, Chullachaki Caspi, Remocaspi, Leche Caspi, Tangarana y Tamamuri a los cuales se suele ir a diario a meditar y a solicitar guía y protección para los trabajos de sanación que uno va a realizar. A través de nuestros rituales ancestrales se aprende a conectar con cada uno de los palos maestros. Nuestros participantes aprenden también a reconocer muchas de las plantas medicinales que crecen naturalmente en la selva y a recoger plantas y flores para sus baños de limpieza diarios.

 

 

Seguridad y comodidad

En Yosi Ocha, nos preocupamos por su seguridad y también por su comodidad física y emocional durante nuestros retiros. Cuidamos mucho a nuestros huéspedes y refinamos continuamente nuestros servicios para que tengan la mejor experiencia posible con nosotros.
 El personal de seguridad está presente 24 horas al día, 7 días a la semana, patrullando discretamente la propiedad para garantizar la seguridad de todos en Yosi Ocha. También poseemos caja de seguridad para guardar objetos de valor.